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viernes, 31 de enero de 2014

Mi mejor amiga

Si alguno de ustedes -suponiendo que haya un 'ustedes' del otro lado de la pantalla- tiene un amigo que parece ser mejor que ustedes en todo, dejame darte un abrazo y decirte lo que te morís por escuchar: en algún momento de su vida, él va a dejar de ser tan 'suertudo'.
Ah, y también sos un egoísta de mierda.

Mi mejor amiga toca la guitarra. Mi mejor amiga tiene un año menos que yo pero vamos al mismo curso juntas. Mi mejor amiga se sienta conmigo en clases. Nunca veo a mi mejor amiga si no es en la escuela.
Mi mejor amiga es una de esas chicas que todos vemos (especialmente -principalmente- las mujeres) y nos morimos de la envidia: pueden comerse siete pizzas enteras y no engordar absolutamente nada. Ella es algo así como una escoba con patas. Es delgada hasta el extremo y siempre la ves comiéndose un alfajor Águila o un paquete de papas Lays, acompañado de una Sprite o una Coca-Cola. Mide un par de centímetros más que yo, y su complexión es esquelética: se le notan absolutamente todos los huesos bajo esa piel morena tirante que tiene. No hace falta mencionar que tiene un estómago plano que una se quiere pegar un tiro. Sus brazos y piernas son largos como...como...no sé, son largos; largos y flacos. Tiene una cadera finísima y no tiene busto. No, de verdad, no tiene nada.
Su pelo es lacio y negro, largo. Tiene una nariz pequeñita y delicada. Poco pero notorio acné en la cara. Ojos grandes, un poco alicaídos, de negro intenso, como si fueran dos puntitos dibujados con uno de esos lápiz HD que ella usa para sombrear en sus dibujos.
Cuando sonríe, su cara angular no se desfigura en lo absoluto. No tiene cachetes, se le marcan mucho sus pómulos debajo de esa piel tirante, sin un milímetro de grasa.
Ella sabe dibujar, muy bien, pero MUY bien, y tiene una linda risa. No habla nunca, y habla por lo bajo. Se enoja con facilidad. Ya dije que sabe tocar la guitarra. Su mamá dice que canta bien pero nunca me dejó escucharla, y dudo que alguna vez lo vaya a hacer. Se sabe todo sobre todas las bandas que le gustan, es la típica chica rockera. Tiene tres hermanas, la más pequeña tiene un año y algo, a quien cuida con su vida. Es graciosa cuando quiere, respetuosa, jamás dice una sola mala palabra. Es buena en deportes aunque pasa todo el día tirada escuchando música. 
Mi mejor amiga es eso que todos los hombres quieren: es el equivalente al personaje principal de un animé, la chica callada y misteriosa, talentosa y muy bonita que pasa desapercibida pero por la que todos sienten un extraño interés, una atención peculiar. Es una chica relajada que no les va a hacer escenas de celos, es graciosa y también inteligente (en su propia manera, claro).
Pero mi mejor amiga, aunque es inteligente y sensata, y sabe bien lo que le conviene (no bebe a consciencia ni fuma, ni va a bailar porque no le gusta), no tiene idea de qué hacer con su vida. Ella nació para ser una estrella de wrraaack. No es exactamente el tipo de chica de aprueba los exámenes con más de siete...no sabe qué hacer con su futuro. Quiere estudiar dibujo pero sabe que así, jamás podrá irse de casa. Pensó en arquitectura, pero no la apasiona. 
Resumen: es una cara bonita con talento que no sabe a donde ir y está llena de problemas que se los guarda para ella misma.

Y al lado estoy yo.
Si bien tengo una 'cintura de avispa' (60 centímetros es el canon aceptado, ¿no? Pues esa es mi medida, para que se den una idea), tengo una cadera bastante grande, soy muy curvilínea. Tengo las piernas un poco más gruesas de lo que me gustaría, sólo un poco. Se me hace ese huequito entre las piernas tan famoso, el thigh gap, para que les quede claro que gorda no soy. Pero tengo un poco de pancita en el abdomen. Ahora sí, todos los que me ven se quedan impresionados porque tengo las clavículas y el cuello tan marcados, y los brazos tan flacuchos por tocar piano, que piensan que me estoy desnutriendo (y esta es la razón por la que la zona de mis hombros es la única cosa que me gusta de mí, porque parecen los hombros de un esqueleto). Tengo poquísimo busto, pero algo tengo. Igual no me importa -mucho. Soy patona. Solía ser la más alta de la clase pero ahora mido lo que mide la adolescente promedio. Acá viene la peor parte: mi cara. Se me marcan los pómulos, pero...tengo cachetes, por lo que trato de no sonreír. Mis ojos tienen el tamaño de dos pequeñas canicas de color marrón claro, aunque si las ves a trasluz, son de un marrón verduzco. O de un verde amarronado. Igual, para darse cuenta de eso hay que mirarlos de cerca. Mi nariz no es grande, pero es un poco prominente (todos me dicen que es normal, pero para mí es una abominación de la naturaleza). Soy tan pálida (lo cual es otra de las cosas que me gusta sobre mí) que me pongo roja con mucha facilidad. Tengo los dientes un poco amarillentos por disposición genética. Mi pelo, si no está planchado, tiene el volumen de una melena de león, todo pajoso y con frizz, con rulos en las puntas (parezco la hija de Hagrid, o peor, Hagrid mismo). No tengo mucho acné. 
Yo sé tocar el piano y el bajo. Yo sé hablar Inglés fluido, aprendí sola, con sólo ver televisión y escuchando música, aunque luego tomé clases para poder tener mis conocimientos certificados con un diploma. A mí también me gusta el rock, pero soy tan poco curiosa que con suerte me sé la historia y discografía completa de dos o tres bandas apenas. Yo sé dibujar, bastante bien quiero creer, pero no tan bien como ella. Quiero pensar que sé escribir, o que al menos tengo una imaginación muy fértil para pensar en historias de ciencia ficción que nunca acabo de escribir por colgada que soy. Yo...yo soy buena en Historia. Y miro muchas películas y series de todo tipo, también animés. y leo, leo muchísimo. Soy fanática de la ficción. A la hora de hablar con gente adulta, me desenvuelvo fácilmente (aunque cuando hablo con gente de mi edad empiezo a tartamudear, por lo que prefiero callarme la boca y hablar lo menos posible). Yo también soy inteligente, y espero no sonar engreída al decirlo, pero a comparación de la gente que me rodea en mi entorno de todos los días, se podría decir que lo soy. También soy comprensiva y pacífica. Trato de resolver los problemas que me aquejan. Pero también me deprimo de vez en cuando. Tengo una risa de morsa ahogada.
A mí me va bien en el colegio, saco muy buenas notas en la mayoría de las materias. Aunque voy al gimnasio, soy muy mala en los deportes. Soy una mina distraída que le gusta encerrarse en su propio mundo. Nunca digo más de dos palabras, y si las digo, es difícil callarme (y la gente quiere que me calle aunque tengan la buena educación de no pedírmelo). Siempre ando ayudando a la gente, quizá más de lo que debería. A todo lo que me dicen, respondo con una sonrisa, y luego miro al suelo, porque soy tímida y sé que cuando la gente me habla, lo hace para burlarse de mí en mi cara (porque, aunque mi cerebro puede entender los procesos históricos y sus consecuencias, no puede entender un chiste en el cual soy el objeto de burla) o para pedirme un favor. Soy muy inocente. 
Tengo mi futuro resuelto, y tal como van las cosas, parece prometedor.
En cierto sentido.
Sí, me voy a convertir en una Traductora hecha y derecha. Sí, tal vez hasta incluso pueda tener el lujo de trabajar en Inglaterra o EEUU por un tiempo. 

Pero quizá no sea tan promisorio en el sentido de que, tal vez, mi futuro me involucre solamente a mí.
Porque verán, mi mejor amiga y yo funcionamos como una dupla. Somos polarmente diferentes en la mayoría de los aspectos, excepto por lo tímidas. Y a donde vamos, vamos las dos juntas. Y allá a donde vamos, a ella es a quien la miran, a ella la admiran, y yo estoy de adorno...
Por eso pienso que soy egoísta.
Mi mejor amiga es bonita y talentosa, y aunque la quiero con todo mi corazón, sí, admito que tengo envidia y me gustaría que por una vez se fijaran en mí en vez de en ella. Ella se merece esa atención, pero...¿yo me merezco ser invisible?
Y es que...créanme que soy modesta. Pero...yo podría ser una mejor amiga que ella en casi todo sentido. Siempre estoy dispuesta a ayudar y a escuchar a quien lo necesite, y más que nada, a dar palabras de apoyo, a contener. Ella prefiere hacerse cargo de sus propios problemas.

Y aunque ella no sepa si estudiar dibujo va a llevarla debajo de un puente, yo sé que ella va a vivir feliz, porque va a encontrar a alguien que la quiera. Propuestas no le faltan; le llueven. 
Y yo, que básicamente hago todo bien, con esfuerzo y dedicación...estoy segura de que voy a morir sola...
Y otra vez, todo vuelve a reducirse a lo mismo sobre lo que he hablado en todos los posts anteriores: una cara bonita.

miércoles, 15 de enero de 2014

Me siento optimista

¡Al fin!
Ya me siento motivada. Suele pasar cuando no duermo casi nada, lo cual es raro, porque el estar cansada debería producirme el efecto contrario...sin embargo, aquí estoy: escuchando música, llena de ideas, cosas que quiero hacer YA.
Mi gran propuesta de este año fue la misma que todas las anteriores: ponerme en forma. Quiero decir, de verdad ponerme en forma. Peso 56,500 kg, lo cual para alguien de mi altura está más que bien, pero tengo algo de 'carne de más' en los muslos y en el abdomen, y es hora de decirles adiós de una vez por todas.
Estoy motivada, quiero hacerlo, quiero ponerme a ello: si no lo hago antes de entrar a la facultad, no lo voy a hacer nunca. Este año es decisivo para mí en muchas cosas: el examen de piano de este año es el final de la Teoría de la Música (ah, para el que no sabía, sí, toco el piano hace ya cuatro años), lo que implica estudiar toneladas de material para que me den el diploma que certifique que terminé mis estudios de teoría (y solfeo), no de piano (instrumento). ¡Para ese todavía me queda un largo camino!
Como decía: además de eso, también rindo mis últimos dos años de Inglés. Sí, dos años juntos: voy a recibirme de profesora. 
Por eso este año ¡será movido! Sin mencionar el gran desafío: empezar a estudiar para los exámenes de ingreso de la facultad. Y las inscripciones...
Este año, 2014, va a estar lleno de emociones: por eso mismo, si no me pongo a trabajar duro ahora, creo que nunca más lo haré. TENGO que hacerlo.
Las mañanas me suelen poner de buen humor: estoy sola, todos en mi casa duermen. Estar sola me gusta mucho a veces. La mayoría de las veces, debo admitir. Siento que así me conecto conmigo misma.
Como todas las mañanas (cuando tengo la "suerte" de levantarme antes de mi regular horario de las 13/14 PM), abrí 9gag para...no sé, hacer ocio. Y me encontré con la foto de una chica con un caso de acné peor que el mío (no es que el mío sea severo, es muy poco, como el de toda adolescente) que con algo de maquillaje, no se le notaba nada.
Ese tipo de cosas me incitan a buscar videos en YouTube sobre chicas que saben aplicar el maquillaje de manera profesional y hacen milagros: de alguna manera, eso me hace creer que de más grande podré tomar clases de auto-maquillaje y "ser normal". Entonces me encontré con una usuaria en cuyo canal encontré, mientras veía su "mágica transformación", otro video en donde decía que en 4 semanas había perdido una gran cantidad de peso. Dije "imposible".
La foto mostraba un abdomen de verdad prominente, y el "after", un abdomen chato y estilizado. Quizá (probablemente) sea fake, con el fin de atraer la atención. Sin embargo, el contenido del video me inspiró de verdad a hacer de mi vida algo diferente.
Seamos realistas: estar sentados nos está matando lentamente. Vamos a arrepentirnos de ello cuando seamos más grandes, adultos, y comencemos a tener complicaciones de salud (y sí, me refiero al principal problema de todos los que somos adictos a la computadora: la postura encorvada. El principio del fin de nuestra espina). ¿Por qué no empezar ahora?
La actividad física es una antigua aliada mía, que abandoné por exámenes, miedo a los ojos "curiosos" del resto de las mujeres que iban al gimnasio, por diversos motivos. Y desde entonces no he hecho nada. Tengo que cambiarlo.
Así que este es el plan para mí. A medida que voy acordándome de cosas que debería tener en cuenta para una vida más activa, las anoto al dorso de un calendario que imprimí. Cosas como caminar derecha, tomar agua, comer fruta, y leer. Leer me mantiene concentrada.

Conseguí este calendario en Google imágenes, fácil. Nótese que está en Inglés: por alguna razón que desconozco, todo lo que escribo que no sea para que alguien más las lea (no por esconderlas, sino porque no es ese el objetivo), lo escribo en Inglés; lo sé, raro.
Pues, lo voy a colgar en la heladera y voy a marcar objetivos. Por el momento, como me está visitando una amiga que no veo hace un año y sólo se queda dos semanas, no tengo tiempo para ir al gimnasio, pero lo empezaré apenas comience febrero. Por ahora tendrá que bastar acostumbrarme a levantarme temprano para salir a caminar, armada con mis tenis, ropa ligera, mi celular y los auriculares. Baby steps. 
Al reverso voy anotando cosas a tener en cuenta para mi nutrición, consejos que me dio mi propia nutricionista (*voz de Cruella DeVil* Memorándum para mí: recordar pedir turno con ella a fin de mes), como la siempre presente necesidad de agua para hidratar el cuerpo, las frutas que más me gustan, un recordatorio para incluir vegetales en todo, y frases random para alentarme a no renunciar.
Espero, de verdad espero no renunciar ahora. Ponerle atención a mi cuerpo me va a mantener ocupada durante el verano, va a darme algo que hacer en vez de gastarme el día sentada sin hacer nada.

Pero por ahora, todo este frenesí de actividad física tendrá que esperar...mientras me sirvo el cuarto vaso de agua, continúo leyendo los apuntes de mi amiga que se llevó/arrastró Inglés y a la que voy a ayudar a pasar/aprobar la materia. ¡Espero que mis explicaciones le sirvan!

Si se quiere, dicen por ahí que se puede.

martes, 14 de enero de 2014

Vivo en una caja

Me siento presa de mí misma...presa de mis miedos, presa del que dirán los demás. Cada cosa que hago, o mejor cada cosa que quiero hacer, termina trunca porque mi estúpida mente se detiene a pensar 'no, van a decir que esto o lo otro de mí'. 
Mi sociedad me  reprime porque cuando quiero expresarme...nadie me quiere entender, son todos tan superficiales, y si hablo, me miran raro. No soy rara, soy humana...pienso...y por pensar, muchas veces me olvido de disfrutar.
Muchas veces me pierdo de cosas por estar en mi propio mundo, porque este...no me gusta...
Les doy un ejemplo.
El adolescente regular en mi pueblo es:
- Adicto al chusmerío
- Máquina de tomar alcohol
- Máquina de cojer
- Pero por sobre todo, es prejuicioso. Y vanidoso. Se burlan de todo lo que es diferente.
La única manera de ser 'diferente' acá es si tenés una cara fotogénica, entonces te podés sacar muchas fotos con tus remeras de los Ramones (de los que escuchaste dos, tres, cuatro canciones máximo) sobre tu skate (que lo usás solamente para pasar frente a la casa de ese/a que te lo/a querés comer) con tus rastas (que te hiciste porque está de moda y todo el mundo quiere hacérselas pero nadie se anima, salvo vos que sos re outsider) haciendo caras raras porque fuck it, sos bonito/a y no te importa salir bien o no en una foto, pero en realidad te importa bastante porque es lo único que tenés.
No creo estar prejuzgando porque esa es la realidad que vivo. Yo soy esa que se sienta en una esquina a observar, con detalle, porque hablar con ellos es muy aburrido. Sus ideas básicas sobre la vida...me duermen, hasta me causan gracia, y luego me deprimo porque son ellos los que, como se animan a hablar y decir esas boludeces en voz alta, son los considerados 'íconos' del Nuevo Movimiento Idealista Boludo Adolescente. Y como yo me quedo callada, como sé que discutirles es perder el tiempo, soy una más del montón. Y como soy una más del montón, nadie me hace caso. Y como nadie me hace caso, nunca me animo a hacer nada...y como nunca me animo a hacer nada, mi vida pasa frente a mis ojos.
Ayer mi mejor amiga volvió del sur, se mudó el año pasado y hace un año que no nos habíamos vuelto a ver. Más allá de toda la emoción del principio, verla me produjo cierta sensación de tristeza, porque me contó (nos contó, a mí y a mi otra mejor amiga -somos algo así como el trío fantástico(?) anécdotas sobre sus nuevos amigos allá en Santa Cruz, provincia de Argentina. Cuando estaba con nosotras, era una chica muy callada, las tres éramos el grupo tímido del curso. Pero resulta que allá logró hacer una banda de amigos, y me siento bien por ella, pero me causa preguntarme cómo lo hizo...y la única explicación que pude obtener fue: los únicos adolescentes prejuiciosos y estúpidos son los que me rodean acá.
Siento que ellos me reprimen, pero la verdad es que mi propia vergüenza a hacer el ridículo es lo que me detiene de vivir...

martes, 7 de enero de 2014

Estúpido sistema superficial.

Hoy escribo enfadada, furiosa hasta el cansancio, harta de lo que veo todos los días por los medios de comunicación. Están en todas partes, inundándonos: en internet, en televisión, en el ambiente de la música y del cine...y ya estoy harta, no me gusta, odio vivir en esta sociedad.
No quiero ser parte de un sistema que glorifica a una cara bonita y la valora más que a una persona brillante.
Me parece injusto, y si hay algo que me deprime mucho, es la injusticia...no vale; las grandes mentes que hacen a este mundo moverse, que aportan algo al desarrollo de la sociedad, no son ni la mitad de valoradas, admiradas y aclamadas por el público mundial. No me gusta para nada. Es muy injusto y me llena de pena, de tristeza, de ira mezclada con muchas ganas de llorar, que se le de más importancia a las idioteces que dicen actores y actrices, cantantes, personalidades mediáticas (a quienes se les da lugar en los medios por su habilidad para buscar pelea y drama), que a aquellos que se esfuerzan por contribuir al mundo en lo que mejor les sale: científicos, bomberos, doctores, activistas en favor del ecosistema o de la paz mundial. Políticos excluidos de esta lista de ejemplos por obvias razones. 
No me malinterpreten. No quiero decir que los artistas no deberían ser considerados más importantes que el resto. El arte es fundamental para la vida de un ser humano, en mi opinión: el arte es la expresión de los sentimientos, por ende, es algo así como nuestra liberación. A través de él podemos sacar todo lo que sentimos y exponerlo ante el mundo. El tema está en a quién consideramos artista: porque hoy en día...decir esto, de verdad, me parte el corazón.
Pero hoy en día, basta tener un buen cuerpo y cantar mediocremente para asegurarte una vida de lujos. ¿Qué importa la letra? No hay nada para expresar. Solo hace falta echarle un ojo a las letras de Nicki Minaj, Rihanna, Justin Bieber...y muchos, MUCHÍSIMOS más que me da flojera/asco listar. Los detesto, pero detesto más a la sociedad que permite que ellos tengan más éxito que artistas independientes que tienen un mensaje para difundir al mundo, algo que vale la pena escuchar, una expresión de sus pensamientos. No un ritmo pegajoso. Mientras los artistas se cagan de hambre, ellos viven una vida por todo lo alto, derrochando dinero en su propio bienestar, no contribuyendo en nada. ¡Y me molesta mucho! ¡No se lo merecen!
Odio cómo la gente deja esto pasar. Demuestra qué tan imbéciles son, cuán idiotas, prefieren escuchar música vacía y disfrutan ver las disputas entre celebridades antes que apreciar los avances tecnológicos, o medicinales, o las acciones llevadas a cabo para proteger el planeta o para preservar la paz entre naciones (lo cual, obviamente, no pasa, al menos esto último. Otra de las cosas que me enfadan sobre este sistema tan...aborrecible y deprimente, del que quizá hable en otro post). 
Las injusticias me hacen llorar.
Este mundo se ha vuelto tan ignorante...no soporto ver cómo la belleza se valoriza más que la inteligencia. Y esto pasa en todos lados. Yo misma soy ignorada y hasta ridiculizada por la gente que me rodea (llámense vecinos, compañeros de escuela y otros), tachada de 'anormal', sólo porque me gusta usar mi cerebro un poco más que los demás. No quiero decir que sea precisamente inteligente, pero no es de egocéntrica admitir que, al menos, veo más allá de lo que la mayoría de la gente que conozco ve. Ellos viven una vida tan vacía, llena de apariencias. Y me entristece saber que son felices en su ignorancia.
Más me entristece saber que gente como yo, que no es especialmente atractiva pero sí confiable, buena, y me arriesgo a decir que hasta incluso interesante, son dejadas de lado por una cara bonita.
Me molesta mucho.
No es para nada justo.