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viernes, 23 de mayo de 2014

Clarita



Clarita:


No puedo esperar a que un día, de la nada, mientras estemos dibujando en el living, o mientras estemos jugando con tus peluches, de repente poses tus ojitos verdes (o grises, o celestes, o cafés) en mis manos y me preguntes con tu voz finita qué son esos dibujos en mis manos. No puedo esperar a contarte cómo yo estudié piano, y cómo me enamoré de ese instrumento, de cómo tus abuelos me compraron ese piano que ahora tiene más de cien años que está en el living. No puedo esperar a escucharte decirme "¿Me podés enseñar?". No puedo esperar a llevarte de la mano y sentarte al lado mío en la banqueta, para enseñarte tu primer partitura de piano. A ver tus manitos tratando de seguir el compás de las mías, sonriendo con la sonrisa de los nenes de cinco añitos, medio desdentada, víctima de las pretensiones del Ratón Pérez, esas sonrisas de oreja a oreja, cada vez que te equivoques. No puedo esperar a verte reír conmigo.

No puedo esperar a que seas mi gran compañera de aventuras. No puedo esperar a vestirte de todos los colores que existen en este mundo. No puedo esperar a llevarte a la plaza a dar un paseo y mostrarte las hojas caídas de abril, si naciste en el hemisferio sur, o las flores primaverales de abril, si tuviste la suerte de nacer en el hemisferio norte. No puedo esperar a trepar árboles con vos. No puedo esperar a que pasemos caminando por una veterinaria y me pidas un perrito, y yo simplemente no pueda decirte que no...no puedo esperar a caminar juntas, de la manito, de vuelta a casa, mientras llevamos a la nueva mascota a casa y me contás cómo le querés poner de nombre (lo que sí te pido, Clarita, es que no me pidas un gato, porque no te voy a poder decir que no...¡pero, la verdad, es que no me gustan los gatos...!).

No puedo esperar a que me pidas que te cuente un cuento para dormir. No puedo esperar a que me veas dibujar y te sientes a hacer garabatos con lápices de colores al lado mío.

No puedo esperar a sacarte fotos en todo momento, sin que te des cuenta: sentada frente a la ventana viendo llover, sentada en el piano, sentada haciendo tarea, sentada leyendo un librito. Durmiendo, rendida, en tu cama. Haciendo de cuenta que sos una bailarina que puede ponerse de puntitas de pie como la mejor. Disfrazada de lo que más te guste (hasta que sepas elegir por vos misma lo que te gustaría ser, te aviso, Clarita, que te pienso disfrazar de lo que a mí se me de la gana: de Princesa Leia, de Hermione, de mariposa, de Peter Pan —me oíste bien, de Peter Pan—, de Sally Ragdoll, de todos los Doctores y de todo tipo de animales). Me gustan mucho las fotos en blanco y negro. Las voy a colgar todas en algún lado. Todas fotos de Clarita, siendo Clarita: la muralla de Clarita.

No puedo esperar a que tu papá y yo nos peleemos jugando, disputándonos tu cariño. 
No puedo esperar a que te enchastres las manos con pintura mientras yo juego a que soy una artista de sábado y me pongo a pintar un portarretratos, o una taza, o un banquito. O mejor aún: no puedo esperar a que te queden todas las manos pegajosas cuando quieras cocinar conmigo algo rico.

No puedo esperar a que salgas corriendo a abrazar a tía Maqui, a tía Viqui y a tío Luca cuando vengan de visita, y a que les muestres tus dibujitos.

No puedo esperar a que un día me preguntes por qué tengo tantos libros que se llaman "Harry Potter", y a que, cuando te cuente que es la historia de un nene que estudiaba en una escuela de magia que marcó mi infancia, me preguntes "¿Me lo podés leer?". Y que después tu carita se transforme en una carita preocupada cuando me preguntes "¿Por qué estás llorando?" y yo te conteste que lloro de felicidad.

No puedo esperar a que me pidas tener a tu hermanito Darian en brazos. Y ahí voy a sacar la foto otra vez: "algún día vas a tener toda la casa llena de mis fotos, no te va a quedar más espacio", me vas a decir, y yo voy a contestarte que puedo construir otro cuarto más si me quedo sin paredes para colgar memorias tuyas. 
— Igual ahora también está Darian. Vas a necesitar más paredes todavía.
— Bueno, entonces hago dos cuartos más.

No puedo esperar a que un día de verano, en la pileta, me veas y le digas a papá, sorprendidísima por tu nuevo descubrimiento: "¡Mamá está llena de dibujitos por todo el cuerpo!", y yo te explique que se llaman tatuajes, y que todos representan parte importante de mi vida...y que cuando me digas que también querés uno, me ría y te diga que vas a poder cuando seas mayor.

No puedo esperar a que un día, muy tarde, por la noche, nos encuentres a papá y a mí llorando en el sofá, frente a la tele, diciendo cosas rarísimas..."¿Qué significará eso de 'Quince, ¡NO TE REGENERES! ¡No te vayas! ¡Otro Doctor más!'?"

No puedo esperar a que algún día preguntes cómo nos conocimos papá y yo. 

No puedo esperar a peinarte y ponerte vestidos lindos. A enseñarte a hacer trencitas...

No puedo esperar a verte explicándole a Darian que el jardín (o "kinder") no es tan malo, que después de un ratito mamá vuelve, y que las señoritas son "rebuenas" y los otros nenes son "rebuenos".

No puedo esperar a escucharte cantar tu primera canción.

No puedo esperar a que me digas que querés ser bailarina, o que querés nadar, o que querés escribir. A que me cuentes lo que quieras ser de grande, aunque todas las semanas cambies de parecer (y entonces yo te contaría todas las etapas por las que pasé yo: cocinera - peluquera - astronauta - pianista - peluquera de vuelta - escritora - diseñadora de ropa).

No puedo esperar a escucharte pronunciar tus primeras palabras en inglés. Porque es lógico que una mamá traductora va a criar a la mejor angloparlante del mundo. Hell-digooo, oh yeah. O, ¡quién sabe! Si tengo mucha suerte, quizá el inglés sea tu lengua madre y tenga que ser yo la que te enseñe a hablar en español.

No puedo esperar a verte jugar en la nieve, haciendo hombres de nieve, y ángeles de nieve.

No puedo esperar a ver el desastre que hiciste en tu pieza con mi maquillaje: tanto, que no voy a saber si reír o llorar...

No puedo esperar a que preguntes por qué elegí llamarte Clara, y te cuente que es por la mejor heroína de Ciencia Ficción del mundo: Clara Oswald, la acompañante del 11avo Doctor, al que llamamos Eleventh. Y entonces, cuando me pidas ver Doctor Who, vamos a verlo juntas, y voy a pasar más tiempo viéndote a vos embobada frente a la pantalla, descubriendo un universo de posibilidades, con los ojitos extasiados frente a tantos efectos especiales.

No puedo esperar a que preguntes qué es esa taza negra rara que uso todos los días, para que yo te pueda contar de Star Wars. Y cuando yo te muestre el sable de luz que tengo en mi pieza, te entusiasmes con la idea y quieras verla. Y ahí sale otra maratón, con nosotras, con papá y con Darian.

No puedo esperar a que traigas a merendar a alguna compañerita o compañerito, así les cocino galletitas mientras dibujan algo o hacen la tarea. Y que después me vengas a preguntar si se puede quedar a dormir...

No puedo esperar a llevarte al campo y acostarnos en el pasto, en el verano, cuando corre aire fresquito, a ver las estrellas, enseñándote todas las constelaciones que sé.

No puedo esperar a llevarte de campamento por primera vez, a verte saltar piedras y pisar ramitas.

No puedo esperar a estar haciendo compras con vos, y que de repente, se largue a llover, y corramos a refugiarnos, y a ver la lluvia sentadas dentro de algún café. Si bien yo soy loca y me gusta caminar sin paraguas abajo de la lluvia, Clarita, no me perdonaría nunca que te enfermaras por culpa de mis locuras.

No puedo esperar a que a los diez años vengas a decirme que querés disfrazarte de Hermione para Halloween, y empecemos a trabajar en el traje juntas. Seguro que para esa época ya te enganchaste con los libros de Harry Potter, y te voy a poder contar lo importante que fue la saga en mi vida (hasta el punto que casi, CASI, te llamaste Hermione).

Clarita, quiero verte crecer. Quiero que te duermas en mis brazos en las noches mientras viajamos en auto después de unas vacaciones o de una visita a los abuelos. Quiero que me pidas que te haga mimos en el pelo. Quiero poder hacerte todo tipo de peinados raros en el pelo, y que juguemos a las modelos juntas, y que saltemos escuchando música, y que nos hagamos las violinistas mientras escuchamos un vals, o que nos pongamos a saltar como locas mientras escuchamos Los Beatles; quiero que me hagas muecas raras y que juguemos a quién aguanta más tiempo sin pestañear. Quiero estar con vos en todo el camino a tu juventud. Quiero que tu infancia sea un recuerdo dulce al que siempre puedas volver. Quiero que mis brazos sean tu lugar preferido en el mundo...quiero que hagas todo conmigo, quiero que seas mi princesita.

Clarita, quiero que seas mi compañera de aventuras.



Clarita, soy sólo una adolescente ilusa de 17 años que todavía no tiene claro lo que va a hacer con su vida, pero a la que le gusta imaginarse que va a tener un futuro perfecto. 
Cuando pienso en vos, me largo a llorar de felicidad. Porque puedo renunciar a todos mis sueños: puedo aceptar con gran dolor que nunca vaya a ir a Londres, puedo aceptar que no recorra el mundo como yo quería; pero hay una sola cosa que no voy a poder aceptar, un solo y único sueño al que nunca, nunca voy a renunciar: a vos, porque a mi futuro perfecto puede faltarle todo, menos vos, Clarita.
¿Te digo algo? Siempre quise que mi primer hijo fuera varón. Pero por alguna extraña razón, siento que esta carta va escrita para Clara, no para Darian. No lo llamo presentimiento porque no creo en esas cosas, pero casi pareciera que está "escrito". Tengo esa sensación de que vas a ser mi primera hija, por alguna razón.

Clarita, me encanta tu nombre. Y espero que alguna vez leas esta carta y vengas a abrazarme fuerte...
Vos y yo vamos a ser las mejores amigas.



3 comentarios:

  1. Val... esto es muy lindo...
    No te conozco... y en mis ideas que hice sobre vos, no existe esta parte tan sentimental y tan... no sé como llamarlo... (¿maternal?) no sé como darle nombre a esto tan lindo que escribiste...
    Repito: es muy lindo, y no te miento si te digo que se me hizo un "nudo" en la garganta.
    ¿Tal vez porque uno admira aquello que no puede ser?...
    Todavía no entiendo por qué decís que no sabes que hacer con tu vida cuando explicaste cada minúsculo detalle de tu futuro... un futuro al que no vas a renunciar por nada como lo mencionaste al final.
    Ojalá que Clarita sea todo eso que pidas, y que lea esta carta, quiera llegar a tu edad y escribirle también una a su futura niña...

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    Respuestas
    1. Aww Paulita ;u; Me alegro mucho haberte generado ese sentimiento♥
      El futuro me genera mucha incertidumbre, pero bueno, espero poder luchar por él (: eso último que dijiste me emocionó mucho. Espero que así sea ella♥
      Gracias por tu comentario♥

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  2. Pensé que había comentado esta entrada u.ú

    Me hiciste llorar, boluda :c
    Es... Hermosa. Quiero conocer YA a mi sobrina... Y a sus primos :3

    Vas a ser una excelente madre, desde ya lo estás demostrando.
    Y Clarita tiene suerte, tiene una madre que la amó desde el primer momento, aún cuando sólo era una minúscula idea.
    Espero que mi sobrinita sea todo lo que quisiste y aún más...

    Te quiero, gila <3

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