-

-

martes, 6 de enero de 2015

Humana

Después de tantos meses, después de todo un año de sentirme para la mierda, incómoda en mi cuerpo, incómoda en mi casa, incómoda en la vida que me tocó vivir, creo que finalmente emprendí el vuelo hacia arriba, el camino hacia la punta de la montaña.
Me siento viva otra vez.
Cada minuto que paso alejada de la computadora me motiva. Extrañamente, mi psique se "auto-condicionó" para considerar que cada segundo que paso sentada, tirada en mi pieza, es un desperdicio y me hace sentir mal al respecto. Me inquieta y me provoca disgusto. De una forma extraña, cada segundo que paso tirada en esa silla azul con la mano cerrada sobre el mouse, me divierto pero al mismo tiempo me deprimo. Es gracioso.
Pero me gusta que sea así. ¿Por qué?
Convencerme a mí misma de que estar diez horas consecutivas sentada en la computadora no sólo no es sano sino que no es humano me llevó a hacer cosas que no hacía hace tiempo, a tomar decisiones. Alimentarme tanto de la pantalla brillante del monitor logró que, por dos años, no haya sido capaz de terminar de leer más de cuatro o cinco libros enteros, un número pequeño en comparación a todo lo que leía antes. 
Será una estupidez, pero ayer terminé de releer Harry Potter y la Cámara de los Secretos, o mejor dicho Harry Potter and the Chamber of Secrets, porque lo leí en inglés. Será una estupidez, pero me siento orgullosa de haber vuelto a hacer algo que no hacía hace mucho tiempo: trasnochar leyendo. Desde las dos hasta las seis de la mañana, leí la otra mitad del libro que me quedaba, casi cien páginas. No será mucho, pero para mí es un signo de que estoy volviendo a ser yo misma.
Por primera vez en mucho tiempo quiero aprender cosas nuevas. Quiero comprarme un millón de libros de historia. Quiero estudiar, estudiar propiamente dicho, para la facultad --díganme nerd, pero me gusta--, no para zafar. 
También empecé a ir al gimnasio, que lo había abandonado por un año entero. Al principio costará, pero sé que a la larga valdrá la pena.
Estoy tratando de ser más sociable y pasar menos tiempo en Facebook, porque consume mi vida. Escucho más música, leo más, que no es poco. 
Y me siento emocionada por un montón de cosas que antes observaba a lo lejos como un recuerdo de quién fui, como un anhelo de volver a ser esa persona, como una cosa irreparable.
Creo que de a poco estoy venciendo mis demonios. Aún me quedan algunos más por erradicar de mi ser, como este estúpido complejo de pensar que soy inservible para la sociedad, de que todo me va a salir mal porque simplemente soy inútil y de que soy patética, y mi inseguridad frente a todos los aspectos de mi vida; pero al menos puedo decir que recuperé las ganas de vivir la vida como debe ser.
Me siento decidida.


On a less dramatic sidenote, this:


Me comprometo. A hacer la lista se ha dicho. <3
Feliz año nuevo, lector incorpóreo.



jueves, 25 de diciembre de 2014

Siempre.ϟ




"¿Harry Potter?" dijo el tatuador, cuando le dije lo que significaba el símbolo en el papel que le dí. "¿No es un poco para chicos?"
"Eh...s-sí..." contesté yo, tartamudeando porque esa pregunta siempre me ponía nerviosa, sin saber qué otra cosa decir. Sin saber cómo explicarle que un montón de veces me dijeron eso. Mi mente vuelve al quinto grado, donde tenía el cuaderno de comunicados forrado de Snitches, y la carpeta con la imagen del Trío de Oro; y los demás me miraban pensando que me había quedado en primer año. Por suerte, mi mamá, que me estaba acompañando en ese momento, saltó a mi defensa.
"Sí, ella lo leyó de chica" contesta ella, y me sentí aliviada. 
"Ah, qué copado..." 
Casi puedo leer la mente del tipo. Trato de que no me importe. Es enero del 2014, y no me importa en lo más mínimo: esa tarde, saldría de la tienda con el símbolo de las Reliquias en mi hombro.



Siendo una de las pocas que tiene tatuajes en el curso, una de mis compañeras me preguntó cuántos tatuajes tenía.
"Tres", respondo con soltura, y le señalo la clave de Sol en mi mano derecha, la clave de Fa en la izquierda, y las reliquias en mi hombro derecho. 
"¿Y eso qué significa?" pregunta.
"Es un símbolo de Harry Potter."
"Ah, qué lindo..."
"Yo odio Harry Potter", menciona otra, mirándome. Me pongo nerviosa. Pienso qué responderle, cómo hacerle saber que me parece perfecto y que no todos tenemos que estar de acuerdo. Pero sólo me sale decir un patético: "Yo amo Harry Potter..."
"Sí, está bien" me responde, entre murmullos, como quien evita una pelea. Me pongo más nerviosa: esa no era la respuesta que quería, o, mejor dicho, no era el ambiente que quería generar...evita verme, surge un silencio incómodo.
"Bueno, sigamos trabajando", sugiere la chica que me preguntó en primer lugar, retomando un trabajo grupal allá por mayo o junio de este año.


Le estaba contando a mi psicóloga que me voy a hacer un tatuaje que diga "sin música, la vida sería un error" en latín; tatuaje que hoy tengo en mi brazo. Entonces ella preguntó, inevitablemente:
"¿Cuántos tatuajes tenés?"
"Dos", contesté. "Uno de clave de Fa en mi mano izquierda, y la clave de Sol en la derecha. Seguro esta la conocés" le expliqué, señalándole el último. "Tienen que ver con la música."
"¿Y ese que tenés en el hombro?"
La puta madre, pensé, se me ve. Había procurado, como todos los días desde que los días primaverales empezaron a ser más calurosos que templados --forzándome así a usar musculosas para que no morir de hipertermia-- esconder ese tatuaje en mi hombro con una trenza. Tengo pelo largo, así que la mayoría del tiempo, funcionaba.
"Bueno...la verdad no digo que lo tengo, trato de esconderlo. Me da vergüenza" confesé entre risas, las risas que suelto cuando me pongo nerviosa.
"¿Por qué?" preguntó la psicóloga, con esa cara de 'preocupación' que tan mal le sale.
"Me lo hice sin pensar...bueno, más o menos."
"Pero ¿qué significa?"
"Es un símbolo de, es, tiene que ver con un libro..."
"¿Qué libro?", obviamente pregunta.
"...Harry Potter."
"¡Ah! ¡Harry Potter! Pero a lo que voy es, ¿qué son esos símbolos, qué representan?"
"Es un símbolo que tiene que ver con la mitología del libro..." contesté yo, tratando de no ir al punto, como solía hacer siempre.
"Sí, o sea, contame" insistió ella, riéndose.
"Ah, bueno, pasa que no estoy...no estoy acostumbrada a decirlo, me hace sentir un poco boluda..."
"Te pregunto porque realmente quiero saber, tengo un paciente de 20 años que tiene el mismo en el tobillo."
"Ah, no soy la única boluda" bromeé, antes de proceder a explicarle el significado del triángulo, el círculo y la raya que componen el símbolo, mientras ella asiente haciendo así con la cabeza. Después de todo eso, ella insistió en preguntarme por qué significaba tanto para mí, y luego, por qué me empeñaba en esconderlo, si tenía un significado tan importante.
"Porque cada vez que le explico a la gente que es de Harry Potter, me dicen 'ah, qué lindo', mirándome como si fuera una retrasada mental..."
Minutos después finaliza la última sesión del mes de octubre.


sábado, 11 de octubre de 2014

Autodiagnóstico (ese maldito momento en que todo encaja)


La canción más cliché de los adolescentes incomprendidos cobra sentido para una persona más en este planeta.
Em...¿cómo lo digo?
Bueno, creo que estoy estresada.
Supongo. No sé. No quiero caer en la tendencia que tienen las adolescentes estúpidas de 'asumir' que padecen síndromes o trastornos que no tienen sólo porque aman victimizarse. El otro día estábamos hablando de eso con un flaco, de lo odiosas que son estas minitahs que se autoproclaman bipolares porque creen que tener el trastorno implica tener cambios de humor repentinos, cosa que todos tenemos, en mayor o menor medida. Y lo peor es que lo romantizan, creen que las hace únicas, creen que es bueno.
En fin.
No quiero ser de ese tipo de gilas. Por eso lo pienso mucho a la hora de afirmar que estoy estresada. En breve, porque esto no es de lo que quiero hablar en este post, siento que la vida me come porque tengo un examen muy importante de piano para el que no estoy preparada en lo absoluto, y tengo mucho miedo, sumado a la cantidad de trabajos prácticos finales que tengo que presentar en la escuela...y a un factor tan estúpido como colosal. El rechazo de mis compañeros.
De eso quiero hablar en este post. Creo que, más que el nombre de uno de mis álbumes preferidos, este blog debería titularse algo así como "Relato de una adolescente cuya soledad va pronunciándose progresivamente", porque casi todas las entradas en él hablan de cómo me siento aislada. Creo que es una de las cosas que más he sentido en el año.
No me gusta decir que estoy sola, porque no lo estoy. Tengo gente que me quiere, gente que me aprecia, y gente que me ama. Me siento amada y querida. Pero...es difícil de explicar.
Creo que el contenido a continuación va a explicarse por sí mismo. Así que vamos al punto.
No quiero caer en la tendencia que tienen las adolescentes estúpidas de 'asumir' que padecen síndromes o trastornos, pero creo que es muy posible que tenga ansiedad social. O esté desarrollándola. Y me da miedo pensar en eso.
No me gusta para nada. Quiero creer que no es así, que solamente "tengo problemas para relacionarme", pero cada vez me convenzo más. Y casi tengo la certeza de que un psicólogo me diagnosticaría eso si me tratara, porque no creo que la terapia me ayudara para nada.
Hace unos días estaba en Facebook y encontré un post de Tumblr en el que decía, por su traducción al castellano: "Tener ansiedad social no es 'omg odio a la gente, ojalá estuviera acostado viendo Netflix'. Tener ansiedad social es querer desesperadamente hablar con la gente, pero no ser capaz de hacerlo por el terror y el pánico que sentís, y eso te come por dentro, y acabas poniendo la excusa de que estás acostado viendo Netflix". Creo que con eso me cayó la ficha, porque en ese momento tuve una especie de epifanía. Me di cuenta de muchas cosas que estuve haciendo durante los últimos meses que no me di cuenta que estaba haciendo.
Me di cuenta que el año pasado, en esta época, me retaban en clase por hablar con las compañeras del banco de atrás, las mismas que están atrás de mí ahora con las que ya no me hablo. Me di cuenta cuánto cambiaron las cosas en un año. Me di cuenta de que un flaco que va conmigo a inglés, al que le gustan las "frikadas" como a mí, con el que solíamos hablar de cool stuff, ya no me dirigía la palabra. Me di cuenta de que, en realidad, antes era parte de la conversación y ahora la brecha entre mis tres compañeros y yo es, incluso, físicamente tangible: nos sentamos en lados opuestos de la mesa. Puede parecer una tontería, pero me di cuenta de que la conversación fluía entre ellos tres y yo estaba dos horas con la vista fija en el cuadernillo, lápiz en mano, trabajando pero escuchando de las cosas que hablaban y queriendo involucrarme, pero absteniéndome de hacerlo.
Me di cuenta de que una de las chicas con las que yo creí que nos llevábamos bastante bien ahora evitaba hablarme, y yo estaba quedando como una pelotuda dirigiéndole la palabra sin obtener su respuesta. Y no sólo eso: me di cuenta de que de hecho, ahora, soy el objeto de sus burlas.
Me di cuenta de que cada vez más trato de evitar el contacto con la gente. Cuando me encuentro con gente que conozco en la calle, trato de hacer de cuenta que no los vi para no tener que saludarlos, y no entiendo por qué hago eso. Es casi automático. Cuando quiero frenar, y decirme a mí misma: "saludarlos no te va a hacer nada", ya es tarde porque esa persona no está mirando. 
Me da miedo incluso pedir permiso para pedir que me dejen pasar hasta la puerta para salir del salón de clases, y me quedo esperando ahí como una pelotuda hasta que se disuelva el grupo (esto es, si no encuentro una ruta alternativa para salir). No puedo entender por qué me da miedo. El otro día estuve diez minutos parada al lado de mi mesa, esperando a que una compañera que se había sentado en mi lugar, se fuera porque me daba miedo pedirle el lugar. De mi propio banco. Al final no se fue y tuve que juntar demasiado coraje para decir "Perdón, Fulanita, ¿te molesta si te pido el banco?".
(Sí, así de pelotudamente se lo pregunté.)
Me di cuenta de que el otro día, cuando tuvimos que sentarnos afuera, naturalmente elegí el espacio más alejado, por instinto.
Me di cuenta de que cuando hubo que hacer una ronda en el patio, preferí quedarme sentada en el aula porque tenía miedo de sentarme entre gente que muy probablemente no quisiera tenerme al lado. Y cuando me obligaron a ir, prácticamente le rogué a mi mejor amiga que me acompañara a sentarme a otro lado. Tenía miedo genuino.
Me di cuenta de que todas las actitudes que tengo últimamente tienden a evitar el contacto con los demás. Me pongo a pensar en las veces en que he dicho palabras a lo largo del año y...son pocas. Y la mayoría involucran dos o tres profesoras con las que me llevo bien, y mi mejor amiga. 
Descubrí que me da miedo ir a la escuela, porque me van a mirar. En serio. Tengo miedo de que me miren y puedan pensar algo de mí, y reírse de mí. No entiendo por qué me importa tanto la opinión de alguien que aborrezco. Pero evidentemente me importa, porque en el último mes, he tenido que morderme los labios, respirar hondo y esconder mi cara entre los pelos como hago cuando trato de retener las lágrimas, al menos unas seis veces. Y todo porque justo crucé miradas con algún grupo de pendejas de mi curso que me miraban sonriéndose y hablando por lo bajo, algo que debería resbalarme.
Y lo que más quiero es hacer amigos y ser abierta con la gente, pero tengo este pánico que me impide hablar con la gente porque tengo miedo de decir alguna pelotudez que lo arruine todo. Soy consciente de eso. Armé como un sistema de inmunidad ante las burlas que hace lo mejor que puede para evitar ser el centro de atención de cualquier persona: "si no hablo, no digo pelotudeces". Y lo peor es que veo a tanta gente decir chistes malos, y se los celebran...y pienso que yo no puedo hacer lo mismo, porque simplemente sé que todos van a mirarme raro, aguantar la risa, y seguir con lo suyo. ¿Es porque soy fea? ¿Es porque tengo cara de boluda? ¿Es porque tengo una voz insoportable? ¿Es porque modulo mucho con la boca? ¿Es porque me pongo colorada con facilidad?
Y me da miedo. Me da miedo porque quiero tener un montón de amigos. Las veces en que más feliz he sido fue cuando conocí a varios amigos míos y pasamos una tarde genial con cada uno de ellos, mis mejores recuerdos involucran una persona más con la que pude interactuar. Me da miedo porque quiero ir a la facultad y tener un grupo de estudio, de gente con la que pueda relacionarme tranquilamente, ¡no quiero empezar con el pie izquierdo otra vez! No quiero que sea "el grupo + yo" de nuevo. Quiero tener amigos, salir con ellos todos los días, tener con quién hablar, quiero ser alguien copada, de quien la gente quiera ser amiga. No sé cómo hacen esas personas, pero me muero por saberlo. Pero ¿cómo mierda voy a lograr todas esas cosas si ni siquiera me animo a ver a la gente a la cara, ni sostenerles la mirada?
Nunca me había importado tanto el rechazo como hasta ahora. ¿En qué fallé? ¿Qué hice? Yo trato de no hablar mal de nadie, ni niego la ayuda cuando me piden algo. Y aún así siento que todos me miran como si fuera...indeseable. Y más que miedo, me da pánico. 
Al darme cuenta de todas estas cosas, decidí intentar ser más abierta. Lo que quiero hacer es un borrón y cuenta nueva: sé que toda relación con la gente que me ha conocido hasta este punto de mi vida es imposible. Ya tienen un concepto de mí que no va a cambiar. Pero con gente que me conoce poco, estoy tratando de sostener conversaciones con ellos. Estoy tratando de saludar a la gente ni bien la veo, aunque me tome unos segundos ejecutar saludar.exe en mi cabeza. Y es tremendamente difícil.
Y decidí investigar más sobre la ansiedad social. 
(Se me están poniendo los pelos de punta y siento escalofríos corriendo por todo mi cuerpo. En serio. Me da terror.)
Claro que esto no lo dice alguien que sabe, pero...hay demasiadas cosas que encajan conmigo. Esto es lo que dice Wikipedia al respecto: 

La ansiedad social es la ansiedad (incomodidad emocional, miedo, angustia, temor, tensión, aprensión o preocupación) que siente una persona en diversas situaciones sociales, donde interacciona con los demás y en donde puede ser potencialmente evaluado, examinado o juzgado por otras personas.  [...] La ansiedad social implica una sensación de miedo relativamente intensa en situaciones sociales, especialmente en situaciones que no son familiares o en las que el sujeto siente que puede ser evaluado por otros. La ansiedad social del desarrollo se produce en la infancia como una parte normal del desarrollo de la actividad social, y es una etapa que se supera con el tiempo; pero la ansiedad crónica puede persistir (tal vez sin darse cuenta) hasta la adolescencia o el principio de la edad adulta y puede desembocar en un cuadro de fobia social o el desarrollo de una personalidad por evitación.

"Personalidad por evitación". Sólo pensar en estas tres palabras me genera terror.

El Trastorno de la personalidad por evitación es un trastorno de la personalidad cuya principal característica es un patrón generalizado de inhibición social; sentimientos de inadecuación; hipersensibilidad a la evaluación negativa, rechazo o desaprobación; y evitación de la interacción social, que comienzan en la adolescencia o al comienzo de la edad adulta y que se da en diversos contextos. [...] Las personas con trastorno de personalidad por evitación se consideran socialmente ineptos, con escaso atractivo personal y evitan la interacción social por temor a ser ridiculizados, humillados o rechazados, o simplemente desagradar. Tienen la creencia de que el resto de las personas los están juzgando o criticando constantemente, por su aspecto, sus acciones, etcétera. Esto hace que estos sujetos "eviten" cualquier situación en las que puedan ser criticados, volviéndose solitarios y reacios a relacionarse con otras personas, exceptuando su núcleo familiar y una o dos amistades seleccionadas cuidadosamente al tener garantías de que no serán rechazados.  Realmente desearían poder tener estas relaciones, pero su complejo de inferioridad que proyectan en los demás se lo impide. Además suelen mostrarse desconfiados, pero esta desconfianza se debe más al miedo a ser considerado inferior a los demás que a que las demás personas les hagan daño. Cuando conocen a una persona evalúan todos sus gestos y movimientos, interpretándolos casi siempre de forma negativa con recelo; este comportamiento suspicaz y tenso puede provocar las burlas y risas de los demás, lo que les conforma la idea que tienen sobre sí mismos.
Los niños que han sufrido maltrato emocional y rechazo de sus compañeros de grupo (por ejemplo, el bullying) tienen un mayor riesgo de desarrollar el trastorno.

Tengo miedo...
Soy un monstruo...



lunes, 15 de septiembre de 2014

Mi modelo a seguir (Día 1)

28 de junio de 2014 - Val promete que va a escribir un párrafo pequeño sobre un tema en particular cada noche durante un mes.
28 de julio de 2014 - (no data available)
28 de agosto de 2014 - (no data available)
15 de agosto de 2014 - Val se digna a escribir algo. Evita comprometerse con continuar la tarea de manera sostenida durante los próximos días porque rompe sus promesas con facilidad. Mass Effect's to blame.
Si somos honestos, nunca especifiqué "qué" día, ni si iban a ser consecutivos.
Tecnicismos ftw.

Día 1: Un modelo a seguir.

The Savior of the Broken.




Creo que para tener un modelo a seguir se necesita querer a esa persona a la que mirás y decís "quiero ser así". Pero entre esas tres palabras se esconden más sentimientos: es un afecto, es una adoración, es una ilusión que espera a convertirse en promesa y esa promesa, en hechos. Hay que sentir una admiración profunda por esa persona. Una admiración un poco obsesiva y loca. Llega un momento en el que te preguntás WW[persona]D (What Would Jesus Do es la referencia, por si no la captaron. Es el motto de los cristianos yankees.)
Y a veces, elegís a esa persona por el simple motivo de que los dos arrancaron desde el mismo punto exacto, desde la misma situación.

El mayor de dos hermanos. Check. Una imaginación sin límites desde su más tierna edad, una condición que lo hacía diferente a los demás. Check. Un interés temprano por la música, por las artes dramáticas, por los disfraces, el maquillaje, el juego de interpretar a alguien más. Check. Obesidad. Check. Exclusión, depresión, represión, reclusión, check check check check. 
Cachetitos. Check.
Horas encerrado en su cuarto, trabajando en el cómic que nunca publicó, pero qué va, lo hacía por la pasión que sentía por desarrollar una idea y plasmarla en papel con esa característica medio gótica tan propia. Gerard y yo arrancamos del mismo lugar, sentados en la silla frente al escritorio de nuestras habitaciones, preguntándonos y ahora qué. Somos conscientes de que deberíamos ser felices, tenemos una familia que nos ama, un hogar seguro, pero por alguna razón no logramos conseguirlo. Volcamos nuestra angustia en un papel —aunque hoy día yo cuento con tech y él se las habrá tenido que arreglar con papel y lapicera. Tratamos de exteriorizar lo que no queremos mostrarle a los demás: que somos unos buenos para nada. Que nunca vamos a conseguir nada en la vida. Que estamos solos. Que nacimos en el lugar equivocado, en un suburbio aburrido, donde somos los raritos. Que esta realidad es demasiado sobria, demasiado insípida, y producto de este deseo de querer ser más nos encontramos con el vacío, con el precipicio. ¿Este es el límite de la vida? ¿Esto es todo lo mejor que puedo aspirar a ser? Nos refugiamos en el mundo que vamos creamos a medida que el trazo de lápiz avanza sobre el papel/que los dedos se mueven sobre el teclado.
Yo tuve la suerte de no recaer en las adicciones con las que tuvo que lidiar él. Yo nunca presencié ninguna tragedia que me cambiara la vida. Pero combatí mis propios demonios, que él ha de conocer de sobra. Cada frase de aliento que pronunció, cada una la quemé en mi mente, cada una la sentí como si me estuviera hablando a mí.
Y si pienso en todo lo que él venció, me siento fuerte. Siento que mi voluntad tiene peso, que no se quiebra tan fácil. Un chico solo en la vida, como yo, logró hablarle al mundo. Y al final, el mundo lo escuchó.

Me resigné a mi sueño de vivir de la música porque vivir de hacer lo que te gusta en un micromundo tan careta y tendencioso, tan falto de visión como Argentina, es imposible, es condenarse a la miseria. Y para ser sinceros, no tengo ese don para la música que muchos poseen inherentemente...pero tengo a Gerard como un ídolo propio. Es lo que me motiva. Pensar en todos los demonios internos que él venció, de alguna forma un poco poética, un poco patética, me fortalece. Admiro a muchas personas, como Kurt Cobain, Dave Grohl y Noel Gallagher, por dar algunos ejemplos. Pero el hecho de identificarme con su historia de vida, hasta cierto grado, hace que quiera lograr todo lo que logró. Quiero ser feliz como él, quiero renacer de mis cenizas.
Quiero vivir todas las aventuras que esta vida me puede ofrecer.


sábado, 28 de junio de 2014

30 días - 30 cosas para decir



Se me ocurrió una cosa.
Es el típico reto de 30 días, 30 preguntas...y como soy tan paja, busqué las consignas en Google.
Pero no encontré nada c: así que me las tuve que inventar yo.
Y nada, voy a escribir las consignas que tengo que seguir cada noche.

Los textos van a ser cortitos en lo posible, o extensos, aún mejor.
De más está decir, si hay gente leyendo que quiera tomar prestadas estas preguntas, puede hacerlo. Sería genial que me dejaran el link a lo que ustedes respondieron♥
Sería genial que alguien me leyera, para empezar...
En fin.
Acá va.
30 días, 30 preguntas. 
O consignas.
La wea.

1. Un modelo a seguir.
2. Lo que quieras decir sobre música.
3. Tu proyecto de vida.
4. Tus sueños.
5. Algún o algunos libros que hayan marcado tu vida.
6. Una película que no te canses de ver.
7. Tu estación favorita del año.
8. Tu lugar favorito en el mundo.
9. Un objeto con el que te sientas relacionado.
10. El primer CD que compraste.
11. Tus habilidades y talentos.
12. Cosas sencillas de la vida que te provoquen felicidad.
13. Los hobbies que te entretienen.
14. Tu otro yo de un universo paralelo utópico.
15. Un momento en la historia en el que quisieras vivir.
17. Tus más profundos miedos.
18. Alguna o algunas series que te gusten.
19. Un placer culpable.
20. Tus sueños frustrados.
21. Los momentos más felices de tu vida.
22. Un recuerdo de la niñez.
23. Una serie, película, juego o libro en el que te gustaría meterte.
24. Cosas que te provoquen odio.
25. Una tema en particular que te fascine.
26. Un mal hábito del que quieras deshacerte.
27. Un personaje histórico del cual fueras una reencarnación.
28. La lista de reproducción de tu vida.
29. Un personaje ficticio con el cual te identifiques.
30. Un mito o leyenda que te guste.

Que comience el reto :3

viernes, 27 de junio de 2014

Una anécdota peculiar


me copa poner fotos al principio de mis posts.

Hoy les traigo una anécdota un poco particular :3 Que oiga —lea— el que quiere oír —leer.
Para empezar, bueno, tal vez ya haya escrito que voy a clases de inglés puesto que quiero estudiar Traductorado. El tema es este: tengo clases los viernes por la tarde. Antes de ir a Inglés, voy a piano, pero tengo una media hora "bache" entre ambas. Como vivo lejos del centro del pueblo, entre que mi vieja va a buscarme a un lado y me deja en otro ya se hace la hora de ir, así que le pedí a la profesora si podía quedarme en su casa hasta que fuera la hora de mi turno.
Antes del turno de mi grupo, a Inglés va otro grupo de nenes más chiquitos, de 7 a 11 años aproximadamente. Son un grupo h e r m o s o♥ no sé si se dieron cuenta, pero tengo una debilidad por los nenes chiquitos (cofcof derroché cursilería en mi anterior post). Hace como tres semanas que yo llego más temprano para ahorrar tiempo, así que hace tres semanas me conocen y me resultó súper fácil encajar con ellos, nos reímos juntos, me preguntan cosas, (¡me analizan la vestimenta apenas pongo un pie en el aula! Apenas llego, se ponen a decir todo lo "nuevo" que tengo: "¡zapatos! ¡Arito en el labio! ¡Está maquillada! ¡Gorro!") en fin, nos caemos bien

Offtopic: va a haber una excesiva cantidad de s en este post.

También cabe mencionar que mi profesora me designó el cargo de sucesora de su actual asistente(?) Cuando él se vaya de vacaciones en una semana, yo voy a ocuparusurpar su lugar n_n Así que todos los nenes ya me tratan de algo así como una "señorita".
♥♥♥♥♥
(se los advertí.)

Cuando los peques (sí, uso estas palabras taradas) se van, mi profe y yo nos quedamos charlando de lo A D O R A B L E S que son estos pendejitos de verdad, me alegran el día Estaba medio bajón antes, y verlos me cambió la actitud totalmente en fin, comentario va, comentario viene, me entero de esto:

Profe: Callate que tenés un enamorado en la clase!
Yo: NAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
Profe: YEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES. Es Chonito! (se llama Rodrigo, el nene.)
Yo: NAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
Profe: Sí, no sabés! El miércoles cuando les dije que el viernes no había clase porque era feriado, me dijo "No voy a ver a la asistente!" y todos lo empezaron a gastar, pobrecito, se puso re colorado.
Yo: Nooooooooo, no te puedo creer, cosita!

(reitero: uso estas palabras taradas)

Profe: Síiiiii, y hoy cuando sonó el timbre y creí que vos habías llegado temprano, entonces el salió corriendo a atenderte!
Yo: *no daba más de la risa, literalmente me dolía el estómago*
Profe: Y cuando vio que era la mamá de uno de los chicos que venía a pagarme, vino con una cara re larga y me dijo "Ale, es para vos"...y viste que cuando llegaste te miró los zapatos?
Yo: Jajajaja sí, me muero, cosita
Profe: Encima los chicos le habían puesto un banquito al lado de él para que te sentaras!
Yo: AAAAAAAAAAAAAAY POBRECITO, no me había dado cuenta! Si no me hubiera sentado!

como para no ser forra. No porque sea pedófila. Por favor.

Así que nada me mata de la ternura. Publico esto acá porque soy de contar mis cosas en Facebook y la verdad es que creo que saturo un poco a la gente cuando lo hago, además, más que para contarles cosas a la gente, este blog sirve la función de una especie de diario íntimo. Y además del además(?), siento que no le doy la atención debida. Hay tantas cosas que podría contar, de las que puedo escribir, y no lo hago por paja. Así que con tal de contar algo, cuento cosas boludas como esta...cosas boludas que son parte de lo que soy, de lo que vivo día a día n_n
Oh dios soy tan cursi y tan patética.

En fin, la cuestión es que cosas así me hacen feliz xD no el hecho de que soy el primer "crush" (odio recurrir a anglicismos pero es el término que mejor aplica y su equivalente en español no existe) de un nene de once años (no puedo decirlo sin matarme de risa, no de él sino de la situación) (exceso de paréntesis mode on), sino que me siento querida por alguien, siento que al menos en un grupo soy bienvenida, soy parte de algo...sé que no soy nadie especial en sus vidas, y tampoco lo pretendo; pero con que me saluden y me hagan parte de sus chistes, me hacen el día (anglicismos again)
Y hasta aquí el post. Que quien sea que esté leyendo esto tenga un buen día :3

Me tomé el trabajo de colorear todos los s del post, me merezco un premio a la dedicación, gente.

viernes, 23 de mayo de 2014

Clarita



Clarita:


No puedo esperar a que un día, de la nada, mientras estemos dibujando en el living, o mientras estemos jugando con tus peluches, de repente poses tus ojitos verdes (o grises, o celestes, o cafés) en mis manos y me preguntes con tu voz finita qué son esos dibujos en mis manos. No puedo esperar a contarte cómo yo estudié piano, y cómo me enamoré de ese instrumento, de cómo tus abuelos me compraron ese piano que ahora tiene más de cien años que está en el living. No puedo esperar a escucharte decirme "¿Me podés enseñar?". No puedo esperar a llevarte de la mano y sentarte al lado mío en la banqueta, para enseñarte tu primer partitura de piano. A ver tus manitos tratando de seguir el compás de las mías, sonriendo con la sonrisa de los nenes de cinco añitos, medio desdentada, víctima de las pretensiones del Ratón Pérez, esas sonrisas de oreja a oreja, cada vez que te equivoques. No puedo esperar a verte reír conmigo.

No puedo esperar a que seas mi gran compañera de aventuras. No puedo esperar a vestirte de todos los colores que existen en este mundo. No puedo esperar a llevarte a la plaza a dar un paseo y mostrarte las hojas caídas de abril, si naciste en el hemisferio sur, o las flores primaverales de abril, si tuviste la suerte de nacer en el hemisferio norte. No puedo esperar a trepar árboles con vos. No puedo esperar a que pasemos caminando por una veterinaria y me pidas un perrito, y yo simplemente no pueda decirte que no...no puedo esperar a caminar juntas, de la manito, de vuelta a casa, mientras llevamos a la nueva mascota a casa y me contás cómo le querés poner de nombre (lo que sí te pido, Clarita, es que no me pidas un gato, porque no te voy a poder decir que no...¡pero, la verdad, es que no me gustan los gatos...!).

No puedo esperar a que me pidas que te cuente un cuento para dormir. No puedo esperar a que me veas dibujar y te sientes a hacer garabatos con lápices de colores al lado mío.

No puedo esperar a sacarte fotos en todo momento, sin que te des cuenta: sentada frente a la ventana viendo llover, sentada en el piano, sentada haciendo tarea, sentada leyendo un librito. Durmiendo, rendida, en tu cama. Haciendo de cuenta que sos una bailarina que puede ponerse de puntitas de pie como la mejor. Disfrazada de lo que más te guste (hasta que sepas elegir por vos misma lo que te gustaría ser, te aviso, Clarita, que te pienso disfrazar de lo que a mí se me de la gana: de Princesa Leia, de Hermione, de mariposa, de Peter Pan —me oíste bien, de Peter Pan—, de Sally Ragdoll, de todos los Doctores y de todo tipo de animales). Me gustan mucho las fotos en blanco y negro. Las voy a colgar todas en algún lado. Todas fotos de Clarita, siendo Clarita: la muralla de Clarita.

No puedo esperar a que tu papá y yo nos peleemos jugando, disputándonos tu cariño. 
No puedo esperar a que te enchastres las manos con pintura mientras yo juego a que soy una artista de sábado y me pongo a pintar un portarretratos, o una taza, o un banquito. O mejor aún: no puedo esperar a que te queden todas las manos pegajosas cuando quieras cocinar conmigo algo rico.

No puedo esperar a que salgas corriendo a abrazar a tía Maqui, a tía Viqui y a tío Luca cuando vengan de visita, y a que les muestres tus dibujitos.

No puedo esperar a que un día me preguntes por qué tengo tantos libros que se llaman "Harry Potter", y a que, cuando te cuente que es la historia de un nene que estudiaba en una escuela de magia que marcó mi infancia, me preguntes "¿Me lo podés leer?". Y que después tu carita se transforme en una carita preocupada cuando me preguntes "¿Por qué estás llorando?" y yo te conteste que lloro de felicidad.

No puedo esperar a que me pidas tener a tu hermanito Darian en brazos. Y ahí voy a sacar la foto otra vez: "algún día vas a tener toda la casa llena de mis fotos, no te va a quedar más espacio", me vas a decir, y yo voy a contestarte que puedo construir otro cuarto más si me quedo sin paredes para colgar memorias tuyas. 
— Igual ahora también está Darian. Vas a necesitar más paredes todavía.
— Bueno, entonces hago dos cuartos más.

No puedo esperar a que un día de verano, en la pileta, me veas y le digas a papá, sorprendidísima por tu nuevo descubrimiento: "¡Mamá está llena de dibujitos por todo el cuerpo!", y yo te explique que se llaman tatuajes, y que todos representan parte importante de mi vida...y que cuando me digas que también querés uno, me ría y te diga que vas a poder cuando seas mayor.

No puedo esperar a que un día, muy tarde, por la noche, nos encuentres a papá y a mí llorando en el sofá, frente a la tele, diciendo cosas rarísimas..."¿Qué significará eso de 'Quince, ¡NO TE REGENERES! ¡No te vayas! ¡Otro Doctor más!'?"

No puedo esperar a que algún día preguntes cómo nos conocimos papá y yo. 

No puedo esperar a peinarte y ponerte vestidos lindos. A enseñarte a hacer trencitas...

No puedo esperar a verte explicándole a Darian que el jardín (o "kinder") no es tan malo, que después de un ratito mamá vuelve, y que las señoritas son "rebuenas" y los otros nenes son "rebuenos".

No puedo esperar a escucharte cantar tu primera canción.

No puedo esperar a que me digas que querés ser bailarina, o que querés nadar, o que querés escribir. A que me cuentes lo que quieras ser de grande, aunque todas las semanas cambies de parecer (y entonces yo te contaría todas las etapas por las que pasé yo: cocinera - peluquera - astronauta - pianista - peluquera de vuelta - escritora - diseñadora de ropa).

No puedo esperar a escucharte pronunciar tus primeras palabras en inglés. Porque es lógico que una mamá traductora va a criar a la mejor angloparlante del mundo. Hell-digooo, oh yeah. O, ¡quién sabe! Si tengo mucha suerte, quizá el inglés sea tu lengua madre y tenga que ser yo la que te enseñe a hablar en español.

No puedo esperar a verte jugar en la nieve, haciendo hombres de nieve, y ángeles de nieve.

No puedo esperar a ver el desastre que hiciste en tu pieza con mi maquillaje: tanto, que no voy a saber si reír o llorar...

No puedo esperar a que preguntes por qué elegí llamarte Clara, y te cuente que es por la mejor heroína de Ciencia Ficción del mundo: Clara Oswald, la acompañante del 11avo Doctor, al que llamamos Eleventh. Y entonces, cuando me pidas ver Doctor Who, vamos a verlo juntas, y voy a pasar más tiempo viéndote a vos embobada frente a la pantalla, descubriendo un universo de posibilidades, con los ojitos extasiados frente a tantos efectos especiales.

No puedo esperar a que preguntes qué es esa taza negra rara que uso todos los días, para que yo te pueda contar de Star Wars. Y cuando yo te muestre el sable de luz que tengo en mi pieza, te entusiasmes con la idea y quieras verla. Y ahí sale otra maratón, con nosotras, con papá y con Darian.

No puedo esperar a que traigas a merendar a alguna compañerita o compañerito, así les cocino galletitas mientras dibujan algo o hacen la tarea. Y que después me vengas a preguntar si se puede quedar a dormir...

No puedo esperar a llevarte al campo y acostarnos en el pasto, en el verano, cuando corre aire fresquito, a ver las estrellas, enseñándote todas las constelaciones que sé.

No puedo esperar a llevarte de campamento por primera vez, a verte saltar piedras y pisar ramitas.

No puedo esperar a estar haciendo compras con vos, y que de repente, se largue a llover, y corramos a refugiarnos, y a ver la lluvia sentadas dentro de algún café. Si bien yo soy loca y me gusta caminar sin paraguas abajo de la lluvia, Clarita, no me perdonaría nunca que te enfermaras por culpa de mis locuras.

No puedo esperar a que a los diez años vengas a decirme que querés disfrazarte de Hermione para Halloween, y empecemos a trabajar en el traje juntas. Seguro que para esa época ya te enganchaste con los libros de Harry Potter, y te voy a poder contar lo importante que fue la saga en mi vida (hasta el punto que casi, CASI, te llamaste Hermione).

Clarita, quiero verte crecer. Quiero que te duermas en mis brazos en las noches mientras viajamos en auto después de unas vacaciones o de una visita a los abuelos. Quiero que me pidas que te haga mimos en el pelo. Quiero poder hacerte todo tipo de peinados raros en el pelo, y que juguemos a las modelos juntas, y que saltemos escuchando música, y que nos hagamos las violinistas mientras escuchamos un vals, o que nos pongamos a saltar como locas mientras escuchamos Los Beatles; quiero que me hagas muecas raras y que juguemos a quién aguanta más tiempo sin pestañear. Quiero estar con vos en todo el camino a tu juventud. Quiero que tu infancia sea un recuerdo dulce al que siempre puedas volver. Quiero que mis brazos sean tu lugar preferido en el mundo...quiero que hagas todo conmigo, quiero que seas mi princesita.

Clarita, quiero que seas mi compañera de aventuras.



Clarita, soy sólo una adolescente ilusa de 17 años que todavía no tiene claro lo que va a hacer con su vida, pero a la que le gusta imaginarse que va a tener un futuro perfecto. 
Cuando pienso en vos, me largo a llorar de felicidad. Porque puedo renunciar a todos mis sueños: puedo aceptar con gran dolor que nunca vaya a ir a Londres, puedo aceptar que no recorra el mundo como yo quería; pero hay una sola cosa que no voy a poder aceptar, un solo y único sueño al que nunca, nunca voy a renunciar: a vos, porque a mi futuro perfecto puede faltarle todo, menos vos, Clarita.
¿Te digo algo? Siempre quise que mi primer hijo fuera varón. Pero por alguna extraña razón, siento que esta carta va escrita para Clara, no para Darian. No lo llamo presentimiento porque no creo en esas cosas, pero casi pareciera que está "escrito". Tengo esa sensación de que vas a ser mi primera hija, por alguna razón.

Clarita, me encanta tu nombre. Y espero que alguna vez leas esta carta y vengas a abrazarme fuerte...
Vos y yo vamos a ser las mejores amigas.



sábado, 10 de mayo de 2014

Fui a la Feria del Libro♥

Creo que entre tanto post negativo y deprimente sobre la vida de una adolescente reprimida, era necesario hacer un post así bien alegre y optimista con muchos smileys bien kawaii *-* :D nyaaaaaaaaaa~ >w<
Ok, no. OK, NO, NO TAN ASÍ, POR DIOS. *se baña en ácido*
Bueno, pues nada. Que los libros me alegran la vida, eso♥
Creo que no es necesario aclarar que me la paso en pena por mis estúpidos y triviales problemas adolescentes, ¿verdad? xD Creo que ya he demostrado una faceta muy negativa de mí misma en mis entradas anteriores, y es porque solamente uso el blog cuando necesito desquitarme, así con cursiva de urgencia, que es usualmente cuando peor la paso. Recuérdenme no volver a hacer eso. Si alguien lee esto, quiero que me conozcan por lo que soy, y ¿saben? No siempre soy una amargada. A veces puedo ser una persona muy optimista y alegre.
Tan alegre que muchas veces rozo lo desquiciado y la gente me mira con lástima, pero ese no es el punto acá(?)
El punto es que desde que tengo memoria me ha gustado leer. Fui la primera en aprender a leer en mi curso, a los -juro, JURO que no miento- 3 añitos de edad c: EN SERIO, EN SERIO QUE NO MIENTO. Mi vieja tenía una grabación de mí con dos colitas sentada en el jardín con un pintorcito verde y un libro en la mano, pero está en cassette (corría el año 2000...). 
Ehhm no nos desviemos del tema. El punto es que amo esa actividad que consiste en interpretar y darle un significado a una combinación de símbolos impresos en hojas que se llama leer. x3
¿Por qué? Pues por lo obvio: me transportan a mundos imposibles, mundos en los que me encantaría estar, aventuras que me encantaría vivir. Me sacan de esta realidad tan absurda, gris y triste, y me llevan a castillos donde hay jóvenes magos tomando clase de Transformaciones, o a un pueblo inglés medieval donde una viajera del tiempo trata de salvar a todos de la peste negra, o a un planeta donde se está llevando a cabo un genocidio de la raza originaria y su posterior repoblación con los seres humanos...
Quizá en un futuro hable más de libros. De mis cinco preferidos, por ejemplo. De mi género literario favorito. De mi autor favorito...hay muchas posibilidades. Por ahora, prefiero ir directo al grano: mostrarles lo que me compré ayer cuando fui a la Feria del Libro, que cumple 40 años :'D
Para el que no sepa
val flasha que alguien de hecho está leyendo esto, ahre tarada
, la Feria del Libro es un evento que se realiza todos los años en Buenos Aires, en Palermo, si no me equivoco :3 voy todos los años con mi vieja, es una de las cosas que más espero todos los años *-* hay tanta gente, TANTOS LIBROS, TANTAS OFERTAS♥
Después les hablo un poco más de eso. Ahora, a presumirles *-*

Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll
Hace tiempo tenía ganas de leer estas dos, desde que mi profesora de Literatura nos hizo leer "Las ruinas circulares" de Borges, que comienza con una frase extraída de Alicia a través del espejo: "and if he left off dreaming of you? / ¿Y si él dejara de soñarte?". 

Bestiario, de Julio Cortázar
A este le tenía ganas desde hace unos años pero no sabía si tenía la "madurez" suficiente para leer a Cortázar. El año pasado leí "Ómnibus" y creo que entendí bien el mensaje, así que sentí que mi inteligencia estaba 'a la altura' de sus textos, para comprender el verdadero mensaje de cada uno. Bestiario es una colección de sus cuentos.
Me encanta cómo Cortázar se las ingenia para dejar claras interpretaciones de la vida real debajo de una historia aparentemente inofensiva. No sé explicarme bien. Lo que sé es que su realismo mágico me enloquece♥

1984, de George Orwell
EL relato del género distópico por excelencia. ¿Cómo podía faltar en mi biblioteca?
Con el mismo argumento del libro anterior, esta vez decidí leerlo porque siento que estoy a la altura de comprenderlo como se debe. Eso espero.
El que me lo vendió dijo que es una joya y que lo voy a disfrutar mucho, y no me cabe ninguna duda x)

El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde

Otro que quería leer desde hace rato. Me asusta un poco el largo(?) pero creo que va a estar bueno leerlo. ¿"Bueno"? Es un fucking clásico, Val, va a estar GENIAL.
"Cada pecado marca una desfiguración en su rostro, que ya no muestra signos de natural envejecimiento, sino de una evidente monstruosidad." ¿Hace falta decir algo más?


Estudio en escarlata y The Hound of the Baskervilles & The Valley of Fear, de Arthur Conan Doyle
Antes de que lo pregunten, sí; uno lo compré en español y el otro en inglés. No sé si ya lo dije por acá, pero quiero convertirme en traductora, y mi vida orbita alrededor del idioma inglés xD básicamente, todo lo que escribo (casi todo) es en inglés. Escucho en inglés. Hablo inglés. RESPIRO INGLÉS(?)
Bueno, admito que me empecé a interesar más por las historias de Sherlock Holmes desde que vi Sherlock, la serie de la BBC que protagonizan Benedict Cumberbatch y Martin Freeman. No le veo lo malo a eso. En realidad siempre me gustó Sherlock Holmes desde que jugaba a un juego que me pasó mi tía de él -w- pero apenas ahora decanto por leerlo. Los policiales no son lo mío, pero, ¿quién sabe? Quizá acabe enganchada. Y si no, bueno, habré leído dos grandes clásicos que son considerados un must. De lo que estoy segura es de que muy probablemente van a gustarme :3

La importancia de ser Ernesto, de Oscar Wilde
Este lo compré para la escuela, es el del examen próximo de Literatura, pero creo que va a estar bueno. La comedia de enredos...no es lo mío. Pero habrá que ver.

Longman Exams Dictionary
Este, señoras y señores, es mi primer libro universitarioañskfgjbsadnfñlhn asdfh ♥
Cada vez que lo digo me emociono ._. se respira la facultad~(?)
Me lo recomendó mi profesora de Inglés, para comenzar a trabajar en mi examen de ingreso del año que viene. Le eché un vistazo hoy temprano y la verdad que está MUY bueno. Muero por estudiármelo todo.
Soné tan nerd. c:

Nueva York, Paul Morand
Bueno, la cosa es que en un stand sólo se aceptaban pagos con tarjeta de débito para compras de $60 en adelante, así que tuve que elegir un libro de $10, bien barato, para llegar a esa suma, y me encontré con este n_n Suena bien. Si alguna vez viajo a Nueva York (que espero, ANSÍO HACERLO, ya que me parece una ciudad bellísima y quiero visitarla en algún momento de mi vida), definitivamente será mi lectura mientras esté viajando en el avión *-*

De paso también me compré otras cosas, como ESTA SÚPER ARCHI MEGA HIPER GENIAL TAZA DE DARTH VADER QUE ME COMPRÉ AÑDKJFABGPFDH
pésimointentodeeditdeunafotonomematenporfa

bueno, el tema es que mi taza es genial. El té se volvió cien veces más añkfhgbajhadfñh.(?)


y nada, también me compré un pin de Yerloc(? y había una máquina genial que si introducías una ficha (que te daban por $5) te podías llevar un libro de bolsillo de algún autor argentino n_n Yo elegí a Borges, que me gusta mucho.


El viaje a la Feria del Libro de este año me animó mucho, siempre me pone de buen humor :3 esta vez fue especialmente genial porque me había preparado con anticipación, y me organicé bastante bien: primero hice una caminata general entre los pabellones, y fui viendo los precios de libros que quería (había llevado una lista de los que quería conseguir), y anotándolos en una libreta que llevaba en mano. Así pude conseguir la mayoría de los libros a precios mucho más baratos que en otros stands, no podía creerlo♥
Eu, para mí esto es felicidad plena :c no se burlen :c
Este año había ido decidida a comprar clásicos: como ven, así fue n_n ya era hora de leerlos, no podía seguir así la situación. Me siento contenta porque siento que gasté bien mi dinero, en cosas que puedo aprovechar más...todos los libros que compré (menos ese de Nueva York que vino de rebote, je) estaban en mi lista, pero la verdad me hubiera gustado comprar otros que sí vi y que estaban en la lista pero estaban muy caros, como Fahrenheit 451 de Ray Bradbury y Cell y Apocalipsis (ESA MIERDA ES JODIDAMENTE LARGA D:) de Stephen King...además de otros que, simple y llanamente, ¡no estaban! D:! Me decepcionó mucho no haber encontrado La naranja mecánica de Anthony Burgess y El guardián entre el centeno de J.D. Salinger...de verdad, de verdad los quería :c
Será para la próxima.
Este año fue clásicos, el año que viene me avocaré a mi querida ciencia ficción.
Eso es todo por ahora :3 espero haberles mostrado una faceta más alegre y no tan depresiva de mí misma. Los libros sacan lo mejor de mí, realmente.
Los libros son el milagro de la humanidad♥ 
Ahí se ven.